viernes, 25 de junio de 2010

De Nuevo O Viejo

De nuevo me enfrento a la virginidad del papel vacío y a la tentación de llenarlo, siguiendo preso de las letras y la soledad eufórica de los días que mi tierra me regala, sin la compañía anhelada; pero con el magnífico consuelo de la soledad acompañada; por miles que han tratado de hacer parte en este nuevo proyecto de vida tras una lejana estadía, le doy los besos al papel que la mujer no recibe y el me oye sensualmente con la paciencia del silencio y la sensibilidad de aquel buen receptor de sentimientos.

Oigo la noche entre los animales, y pienso la satisfacción de engendrar hijos, y suspiro pensado en la felicidad que un niño podría traerme, una razón para vivir en mí, después de que estas cada vez pierden su valor y se confunden con la calma de la lentitud de vivir y los pocos deseos que me aquejan luego de sentir haber vivido lo suficiente del sufrir.

Solo encuentro en el silencio lo que me dejan pensar cuando nadie me oye y lo que pocos leerán, tranquilidad; el orgasmo de la satisfacción de encontrarme acostado con mi ser, haciéndole el amor a las palabras, que destrozan su belleza en mi cabeza, para luego huir y dejarme con el sueño que el cansancio necesita, el sueño que cada ser humano necesita para soportar la realidad del amanecer.

Despierto con el recuerdo de una conversación que comenta la conexión de los pies a la tierra, y mi tranquilidad se aproxima al plantearme la idea de ser el guía de una turista, será la excusa perfecta para caminar y respirar mi idioma, valorar el ladrillo, la suciedad y el desorden; que estoy seguro alimentara mi alma agónica de existencia, buscadora interna de mi o tal vez de otra, volare por andenes conocidos durante días, mostrando sin orgullo y con pasión mi ciudad, esperando mi alma se tropiece con aquella que la controle nuevamente y me encamine a la estabilidad del papel inocente de letras, para así callar estos textos en sus oídos por otros años más.

a veces los sueños se caen de la cama... y es hora de tomar un vaso de agua... y tratar de dormir… para soñar de nuevo...

Decepcionado enfrento la realidad que no consigue el descanso y no cesa la soledad que me carcome, debo olvidar dos veces el querer , una que ya olvide. Ni las buenas energías ni el animo terminan, necesito un cambio un espacio pues es cansancio y decepción el olvido de un amor.

Llámame cuando puedas soñar que aunque es personal me confunde la realidad, soy testigo del desprecio y el deterioro del ser, que no ubica su soledad y no controla su sensibilidad, me quiero esconder entre brazos desconocidos que preferiría alguna vez oler, el sol hiere cuando no encuentro mi lugar y estoy en él sin la persona correcta para amar.

Hoy dude este enfrenamiento por que libere el espíritu en paisajes añorados en compañía de un desconocido, en la misma compañía que siento desde que no me conozco y tal vez conozco más a ellos que al interno dueño de este cuerpo, por eso entre más los descubro más me descubro, con la tranquilidad de no estar tan perdido o por lo menos se que ando dentro mio, pero son mis pensamientos los que volaron y cruzaron montañas, navegaron valles verdes y bajaron nubes con poca prisa, dispararon ceniza de mi cabeza que casi no recordaba la belleza, esa que era usual en mi vida, tal vez esa dueña de mi sonrisa, la misma encadenada tras los labios del desamor y la soledad acuartelada por prevención o simplemente por engañar un nuevo amor.


“Casi te olvido pero no, casi me miento pero no, casi lo recuerdo, pero no… no encuentro motivo alguno para hacerlo ¿pero por que no hacerlo? Y que pasa si en vez de todo esto, cierro mis ojos y te beso...Lo olvide me beso, por que tú olvidaste mentiste y además no lo recuerdas… ¿pero porque no hacerlo? Mejor cierro mis ojos y te beso…”

Quien te recordó que yo existía soledad, quien me hizo ese mal de poder reflexionar, de recordar para olvidar, por que fue así como volviste a mí soledad, te recordé y tal vez nadie te envío, fueron los años nostálgicos que me brindaron la única mujer que he sabido amar, Gracias Soledad!

Algunos masacran su odio y depresión en otros, y desean el sufrimiento de sus cuerpos verlos reflejados en el dolor ajeno, controlar sus lagrimas y sus respiros para poder ahogar o calmar sus propias asfixias, inteligente o estúpido, satisface desde el bruto al culto, por que es el dolor un corte igual, con diferencias milimétricas y vacíos ampliamente parecidos, sin duda, una salida diferente a la que escribo. por que aunque arrugue este papel no lograre verle sufrimiento, no sangrara ni gritara, si lo quemo en humo volara, pero yo , yo quedare imprevisto de un instrumento para volar, mejor sufro al pensar.

Este vicio de las letras me ha limpiado varias veces, no encuentro felicidad pero si la calma en despojar letras sin sentido y párrafos huérfanos, que en el silencio de la lluvia se confunden en lucidez y barbarie y dejan brotar de mi cabeza la presión de la compañía desconocida esperada por mi.

Ni leyéndome me conocerás ni mirándome me olerás, por que son las letras mis intimidades, pero ellas son las más públicas de mis atrocidades lamentablemente no me conozco ni yo…


Después de todo no estoy tan de pie como pensaba, y son los vacíos del pasado los que siguen doliendo, e hiriendo, pensando que olvidar era tan fácil como cerrar los ojos y dejar de recordar, pero perdonarme, perdonarme a mi mismo a resultado más doloroso que los meses que llevo escribiendo y el papel oyendo, supongo que este silencio en compañía, es el silencio interno que nadie comprenderá ni el lector obsceno de la soledad, que se tome el tiempo para entender esta cabeza confundida de melancolía, o tal vez confundida de mi mismo de lo que se siente cuando nadie comprende por que el sentimiento es tan propio como el sueño, imposible de compartir y de pronto tan parecido como el amar. El día que despierte sin ganas de escribir sabre que estaré de pie para olvidar los jeroglíficos que descansan mis noches de dolor, para poder estar acompañado de la soledad sin sentirla, sin saber la frialdad que me conmueve y la locura que no creo controlar, está que cuando explota me sugiere buscar la mano ajena para reposar lo que no olvido y no se deja de llorar. Sugiero dormir para descansar soñar con lo que mi mente comprende y mi realidad confunde, y despertar entre amaneceres que no recuerdan la mitad.

No quiero caer en los dolores que no me dejan sonreír, por encontrarme en las montañas que casi olvido; y hoy con unos pasos pisados me hacen resaltar, casi no recuerdo por que empecé a escribir y fue hace unos minutos cuando las lagrimas recorrieron mi cara y mis pensamientos suicidas se peleaban con mi voluntad sintiendo el vacío de saltar, pero aquí estoy con unas letras más y un dolor que se vuelve a escapar supongo que eso es olvidar…

“Noche amiga de la soledad del silencio, perturbas mis sueños, me regalas tranquilidad, la magia de estrellas y luces mientras duermo, en el placer de no ser lo que la sociedad quiere ver, me transforman tus deseos oscuros y profundos, corrompiéndome de delirio, entre palabras que no recuerdo, noche te admiro tu silencio, me recuerdas lo infeliz y lo feliz que me siento, gracias por tus horas y mis lamentos, noche tal vez… ya no te temo.”

Un café, un silencio, cigarrillo de compañía, luces tenues que me abrigan, recuerdo lo que no extraño, para compartir mi alegría en la conversación de ojos negros, un parque popular, un anden recorrido imprevisto de conocidos, adoquines calientes azotados por la lluvia, veo tanto que respiro, me impregno del sentimiento de estar en estas calles frías y alegres, que terminan en profundos puntos de fuga, celosos de altas montañas, respiro tanto que me ahogo, de pronto ya no es tranquilidad, se hace llamar felicidad.”

“En el silencio del segundero respiro, oigo la tranquila noche que me adormece, esquivo a los sueños por el desvelo de la madrugada, mi piel llena de caricias resuelve las horas, pronto será el amanecer de la belleza, un sol radiante se come la luna llena.”


Definitivamente lo único duro de la soltería es el domingo en la tarde...

La creación como acción divina seria en la literatura su poesía, dueña de las letras y de la armonía, de los silencios y sonidos, que entre rimas satisfacen las necesidades humanas, como el diseño, dueño indiscutible de ella, forja la humanidad, la naturaleza de los espacios y la realidad que nos rodea, apasionante y critico refleja nuestro más oscuro sentimiento para ser plasmado en el acto divino de creación que nosotros llamamos diseño.

Estas teorías me confunden y prefiero reservarme a la acción, creo que el fondo ya paso hace un rato y el surgimiento va en popa, pero tengo que tomar actos sin miedo a fracasar…


Un desconocido que mire a los ojos, elogio mis antojos, de un mirar a nuevos ojos, me hablo del deterioro, de moral, del nada esta mal, pero yo creyendo haberlo vivido, confundí sus palabras con un frio, y unos ojos que memorizo mas que el sol del día, no oí sus labios pero volé sin prisa, ahora a la deriva, reconozco mis errores del confundir los actores, papeles que no recuerdo, estrategias de un juego, lugares y tiempos perfectos que se sellan con un beso, como extraño ese momento, lo bueno es que ya lo deseo…

martes, 4 de mayo de 2010

4 Temas

Hoy estoy infinitamente solo, los sonidos de la calle cercana quienes me acompañan son incapaces de compartir mi felicidad de este nuevo amanecer, por eso supongo que nacimos solos y viviremos para encontrarnos, pero es la soledad la que madura la fruta más anhelada del árbol, el destino; son los vientos que soplan para suavizar el efecto de la gravedad que los años posan en nuestros rostros, y son los espejos quienes condenan la juventud que se acaba y la ingratitud que ella deja en fotografías y recuerdos borrosos.

Olvidar es rotundamente fácil, pero la complejidad de hallarse como ser humano, es mil veces más dolorosa, y esa felicidad interior de la cual muchos hablan y pocos experimentan, siempre esta acompañada de seres que tocan tu vida para transformarte, para aprender, para herirte y luego desaparecer. Volando en el espacio de los pensamientos y que en este caso citan mis palabras.

Tras cumplir un sueño de mi infancia y vivir las dificultades de la lejanía en mí nacieron nuevos amores, oigo más de lo que hablo, y escribo menos de lo que leo, es la paciencia que un segundo idioma te enseña, por que se puede pensar en silencio y se reflexiona con el frío de extrañar los calores de la tierra.

Al iniciar estos párrafos no supe quien los leería, pero creo que es el tiempo quien juzgara si deban ser leídos, por hoy, son solo ideas que la almohada no soporto y debí plasmar en el acto físico de parir letras, interiores de tu alma, que se encapsulan en caracteres que jamás sentirán lo que el autor; ignorante de este arte sintió postrado en una cama lejos de la suya…

Sin embargo son más grandes los recuerdos, y aunque olvidarlos es placentero. Sus destellos no me regalan la tranquilidad esperada, el no conocer un ritmo de vida jamás vivido me da miedo de volver a aquella tierra de la que un día partí. Miedo que se come mis venas y me hace dudar sobre el magnifico encanto de no ser nadie en este tierra lejana, donde el desconocido siempre lo será, y un abrazo esta tan lejos como los kilómetros que me distancian de mi hogar, aquel acostumbrado al calor de los abrazos ajenos y un mar de besos que estoy por olvidar, esa falta de afecto crea las reflexiones mas sensibles en mí, y despierta curiosidad por entender este sueño para muchos perfecto, enredad el alma afectuosa y necesitada de cariño, de las horas que el silencio me brindo para añorarlo, y decirme al oído lo poco que olvido.

Hay noches que la memoria no me falla y recuerdo lo que los meses pensé que se llevaron, las cicatrices persisten en la serenidad del presente, y es el orgullo de los fracasos quien resalta los sentimiento de este viajero errado de profesión, utilizo el papel para hablar y desahogarme de la soledad como compañía en un lugar no grato de visitar, pues sus cielos grises, me transportan a mi destino original, y es el clima quien me arropa, recordando que despegue por dejar el dolor del frío atrás, ese que acá se adivina y controla la vida sin dejar descrestar cuando cae la lluvia o cuando el sol brilla, pero las estrellas no se pueden pronosticar por que son ellas las que deciden a que pareja van enamorar, son infinitas y ya he caído en sus luces, pero son ingratas, y andan en grupos, constelación que odian la soledad, privándome de verlas, hasta no encontrar a quien enamorar.

Por ahora los rieles del ferrocarril guiaron mi camino hacia los espacios impregnados de recuerdos que no recuerdo bien, es un silencio abrumador que se acompaña de las palabras de una madre desconocida, familiares lejanos que la vida regala, profesores sumamente interesante de temas desconocidos y por conocer, entusiastas de sus vidas y de puertas abiertas para el visitante, espero mi nueva estadía, estreno la casa de los nómadas y entusiasta en la cama, de repente no siento la soledad, es mi respiro la mejor compañía, cansado de soñar despierto de un triunfo que los años me impidieron, florece en mí ese destello que de profeta de mi alma me recuerda el dios que por dentro llevo, y tal vez mi inmensa alegría y gratitud me confunde para sacrificar y acompañar a una misa a orar, no estoy seguro de hacerlo…

El viajar me regala la tranquilidad de lo desconocido, la paciencia del que no conoce su destino, las horas se regalan a un paisaje y fotografías que mi mente no recordará, sensaciones como el viento caluroso acompañado de ráfagas de reflexión, me recuerdan lo que hace unas horas dejé atrás, tan atrás como el inicio de este párrafo que no volverá.

Las palabras comunican y confunden en contaminación, sin dejarme disfrutar del silencio que me acompañaba por varios meses y me dejaba analizar el atardecer, el cigarrillo del olvido y el sabor amargo del recuerdo, que la menta camufla para evadir este viejo vicio asesino y carcelero de mi cuerpo, que enriquece mi alma pero mata mi realidad, como me mata el tiempo junto a él.

Fueron los verdes de los manantiales quienes me enamoraron, y me impregnaron de calma, alejándome del vacío que durante el viaje me llenaba, la imponencia de la naturaleza se posó en mi pensamiento con el nacimiento de una nueva hermana, ese milagro de vida que la tierra me regala, sin duda un día emocional, acompañado por extraños, que finalmente soportaron mi nudo de palabras y se desbordaron en sus oídos sin parar, no se si molesto o perturbador el orador no era yo, eran mis palabras calladas por meses, buscando acompañar mi reflexión, en momentos la encontré, faltaron las lagrimas que de nuevo la almohada absorbió.

El bullicio de la urbe me confundió sorprendió mis oídos y alerto mi sensibilidad a la magia del desorden latino, era una feria grande y colorida y yo tan negro y oscuro durante días, forzó mi sonrisa y lo consiguió, mi sentidos se apoderaron de los momentos y no hubo fotografía que pudiera captar el sentimiento, era el tumulto del sol que quemaba las finas caras de mujeres lindas, esquivas al invierno paseaban por la primavera de mi vida en una ciudad desconocida, Portland.

Le sonreí al sol en un bus por la ventana del atardecer, que me lleno de nostalgia dejando los recuerdo de alguien que no viví, mis pensamientos lograban imaginar cada foto cada momento como si ella hubiera estado ahí, ella la soledad, la que me acompañaba, tomó cuerpo de mujer, una mujer maternal que me mostraba su ciudad inventando historias de su vida sin saber que ella, para mi, seguía siendo Soledad, era un espejo del tiempo futuro, narraba sus historias, pero mi ansiedad de hablar las cortaba con preguntas bobas, tal vez por evitar que me contara mi destino o vivir mis recuerdos en sus palabras, se adueño de mi un fin de semana, jamás sabrá el bien que me hizo su don de madre, ni leyendo estas letras de un viajero errante.

Siguiendo tus huellas tomando otro camino, así es como te miro, sin saber si los quiero pisar contigo, solo es el tiempo y las mareas quienes hunden los barcos, y los océanos se abrazan sin parecerse, sin embargo los destino son fríos y calientes, cercanos o lejanos; hoy piso tus huellas y no sigo tus pasos.

Como un deber con mi proyecto y el valor de volar y llegar a término mi soledad encuentro la fascinación de los proyectos logrados y la sorpresa de aquellos por cumplir. Fue la soledad mi mejor profesora y yo mi mejor estudiante de los meses que la distancia comprendió lo que este individuo esclavo del sistema no logro descifrar, fueron los vientos fríos de febrero, los amores del pasado en el presente, la critica y la reflexión, mis condenas, compañías de almohada hoy sucumben ante la alegría de volver, de no olvidar pero no recordar, de comer los sentimientos del presente más que aquellos egoístas del pasado, y dispuesto a deslumbrarme por la magia desordenada de mi pueblo, añoro ver la imperfección de él, dándome miedo no quererlo como antes o amarlo más que ayer.

Es la excitación quien se toma mi prisa por oler el frío helado de las montañas, mis ojos casi esféricos disponen su mejor foco para encontrar las mujeres que me acompañaron en noches estrelladas que jamás verán por que su lejanía fue mi soledad, ansioso por oír las risas del pasado no puedo escribir con tranquilidad por la turbulencia de llegar.

Serán los días quienes decidan mi nueva vida, un capitulo se inicia con el dolor y la angustia del adiós, personas que compartieron mi alma en poco tiempo y que quieran los vientos las vuelva ver sentir y oler, dispuesto a sonreír con la cabeza fría llego al invierno de la alegría, nada más candente y acogedor que el calor del hogar tras unas horas partidas, comidas por la distancia de aprender, resucitando el pasado que me da la bienvenida de volver.